La dieta del chiringuito

No aceptamos flotador como souvenir de vacaciones. Sí, ese michelín que pueden dejar cenas, aperitivos, copas y demás caprichos si no vigilas un poco durante los meses de verano.

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Dicen los expertos que, durante el verano, los españoles nos calzamos unos tres kilos de más (y esto es solo una media). Casi una talla, a las puertas de la nueva temporada de shopping. Si no quieres volver a casa llorando porque la ropa de otoño no te cabe, atenta. Es un hecho constatado: se puede disfrutar de las vacaciones sin volver con un flotador extra. Simplemente hay que controlar qué y cuándo comer cada cosa para no subir de peso. Eso sí, siempre con la idea de no perdernos los planes divertidos en restaurantes, chiringuitos y terrazas.

¿Más perdida que la madre de Marco? Sigue estos consejos:

La dieta del chiringuito: o cómo volver de vacaciones sin un flotador de más.
  • A diario, vigila

No todos los días son fiesta, por mucho que estés de vacaciones. Las rutinas del resto del año te ayudan a mantenerte en el peso, así que no hagas locuras. Si comes en casa, no te concedas caprichos. A diario, toma ensaladas o gazpachos con alguna proteína suave de segundo plato (pescado, huevo, pollo, pavo…). Esto sirve tanto para la comida como para la cena. De postre, fruta. O ensalada y arroz o pasta integral acompañadas de verduras (sin salsas).

Si tienes que comer fuera de casa pero no es una salida especial, aprovecha para cuidarte. Así cuando te des un lujo, tu cuerpo apenas lo notará.

Si piensas pasarte con el aperitivo del domingo en el chiringuito, controla el resto de la semana.
Si piensas pasarte con el aperitivo del domingo en el chiringuito, controla el resto de la semana.
  • Excesos puntuales

Cuando vayas a salir, para no hacer de ese momento especial un desafío a la cinturilla, puedes recurrir a la compensación y elegir entre estas tres opciones:

  1. Tomar aperitivo y postre, si es un sitio donde merece la pena hacerlo. Y, de comida principal, una ensalada con pocos ingredientes y aliño suave.
  2. Aprovechar para conocer la gastronomía de la zona y, si pides algo calórico, no probar el aperitivo y, de postre, tomar una infusión sin azúcar.
  3. Brindar con tus amigos o familia y, a cambio de las calorías del alcohol, hacer una comida/cena ligera a base de verduras y proteína suave en plato único.

ATENCIÓN: Si prevés que la cena o comida será ‘peligrosa’, toma antes de salir un vaso de gazpacho o una manzana. Te quitará el hambre voraz y evitará que termines con el aperitivo o el pan mientras esperas a que te sirvan.

#GRAZIABeautyTip: “Un restaurante japonés es buena opción para disfrutar. Ensalada de algas, sushi y marisco a la plancha. Todo permitido, sin pasarse”.

Un restaurante japonés es perfecto para excesos puntuales.
Un restaurante japonés es perfecto para excesos puntuales.
  • ¿Planeas no moverte? Haz una comida adhoc

Ya sabemos que lo mejor de la paella es la siesta, pero intenta dejar los hidratos de carbono para cuando los vayas a quemar. Por ejemplo, si vas a salir a bailar hasta las tantas, puedes cenar en un italiano. Si vas directamente a dormir, mejor un pescado a la plancha o una verdura (no ensalada). Los helados, mejor antes del paseo de la tarde que después. El alcohol, poco y bien elegido el momento.

¡Compensar, compensar y compensar! Grábatelo a fuego porque será la norma a cumplir para volver de vacaciones como te fuiste... pero más descansada. © Urban Outfitters
¡Compensar, compensar y compensar! Grábatelo a fuego porque será la norma a cumplir para volver de vacaciones como te fuiste… pero más descansada. © Urban Outfitters
  • Glamping playero

Es muy tentador ir y venir al chiringuito o llenar la cesta de la playa con refrescos azucarados (que dan muchísima sed), incluso con cervezas (que no deben consumirse al sol), con cosas para picar: patatas fritas, chocolate, etc. Es una forma absurda de alimentarse y además engorda con calorías cuasi-vacías, las primeras que se transforman en grasa, no aportando nada aprovechable a tu cuerpo. Opta por un picnic sano de una auténtica foodie que se cuida. Saca la libreta del buen comer y anota:

  1. Verduras crudas cortadas en sticks.
  2. Ensalada de arroz integral con atún, guisantes, maiz, pimiento cortado.
  3. Cus-cus con verduritas y menta.
  4. Brochetas de pavo y tomatitos cherry.
  5. Sandwiches de pavo, manzana y berros, con queso de untar.
  6. Sandwiches de pollo con guacamole.
  7. Fruta lavada desde casa.
Y todo bien fresquito.
  • ¿Sola ante el bufé?

Muchos hoteles de vacaciones ofrecen esta opción para los almuerzos y las cenas. Presentados de forma tentadora, la mayoría de sus platos son bombas de grasa y/o azúcar que, sin que te des cuenta, pueden sumar a tu día cientos de calorías. Piensa como si estuvieras en casa y elige un plato, no varios. No olvides empezar siempre con una buena ensalada verde o con gazpacho para asegurarte vitaminas, fibra y saciedad sin engordar. Después, huye de cualquier cosa frita. Si hay marisco, elige el que no tiene concha (pulpo, sepia, langostinos). De la carne, la que sea asada y libre de grasa visible; del pescado, el que sea horneado; de las verduras, cualquiera menos en tempura o en salsa.

Si es un bufé muy especial y crees que debes probar todo, no te cortes. Elige lo que realmente te apetece y, eso sí, hazlo solo con una pequeña porción de cada cosa.

¡Cuidado! La mayoría de los platos en los buffets son bombas de grasa (o de azúcar).
¡Cuidado! La mayoría de los platos en los bufes son bombas de grasa (o de azúcar).
  • Sumar las copas

El alcohol supone un elevado aporte de calorías. Intenta tomar pocas y no demasiado cargadas. Si estás muchas horas de fiesta, intercala vasos de agua, refrescos light… alguna cerveza sin alcohol o una copa de buen vino. Olvídate de los chupitos y usa el champagne para un brindis, siempre antes de cenar. Recuerda la recomendación de la OMS: el máximo alcohol recomendable es dos copas de vino diarias en el hombre y una en la mujer.

Ojo que las copas también cuentan como calorías (¡y cuentan mucho!).
Ojo que las copas también cuentan como calorías (¡y cuentan mucho!).
  • La clave es compensar

Si un día te has pasado claramente, al día siguiente puedes hacer una pequeña cura detox. Con pavo a la plancha, patata hervida y este zumo a lo largo del día. La receta es de Itziar Digón, psicóloga nutricionista de Tacha. Además, si quieres darte al líquido verde, aquí te dejamos el tutorial para que prepares en casa el zumo-borra-culpas.

Licuado desintoxicante ‘borra culpas’:

Ingredientes: dos ramas de apio, un puñado de espinacas tiernas, el zumo de un limón, jengibre rallado, una manzana verde, cuatro zanahorias grandes.

Paso a paso: pasar todo por la licuadora y mezclarlo con el zumo de limón.

La receta de zumo verde de Karolina Kurkova: pepino, espinacas, lima, kiwi y manzana verde. © Instagram
La receta de zumo verde de Karolina Kurkova: pepino, espinacas, lima, kiwi y manzana verde. © Instagram

Este artículo se publicó originalmente el 3 de agosto de 2013.

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