La dieta del SPF

En la estantería acumulamos protectores solares, pero ¿es suficiente para protegernos de los efectos del sol? No únicamente, también influye lo que comemos.

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No solo de zanahoria para potenciar el bronceado vive la piel en verano. La dieta puede también ayudarnos a estar protegidos contra los efectos nocivos del sol sobre la piel (nunca como sustitutiva de las cremas solares, eso sí) o puede contribuir a que nuestro moreno permanezca intacto durante más tiempo.

Aprende qué alimentos deben ser tus aliados estos meses de calor:

© Aaron Tiley
© Aaron Tiley

LICOPENO
El autobronceador natural. Varios estudios científicos afirman que el licopeno, el pigmento vegetal que hace que los tomates sean rojos, es un potente protector de la piel. Una investigación de la Universidad de Manchester descubrió que comer salsa de tomate a diario puede aumentar la protección natural de la piel contra las quemaduras solares en un 33 por ciento (los tomates cocinados tienen más licopeno que los crudos, por cierto). Otro estudio, esta vez de la Universidad de Keele (Reino Unido), mostró que el licopeno puede actuar como un autobronceador: interactúa con la pigmentación de la piel, la melanina, para ayudar a que el moreno dure más. Y por si fuera poco, estimula una sustancia (procolágeno) en la piel que ayuda a mantenerla flexible e incluso podría protegerla contra el envejecimiento, al reducir el daño de las células de la piel.

Receta SPF: come tomates cocinados a diario, huevo y salsa de tomate.

© Cordon Press
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ALCALINOS
Defensores del daño solar. Para que las reacciones químicas en nuestro cuerpo funcionen eficazmente, incluyendo aquellas que envejecen la piel, nuestro cuerpo necesita un ambiente alcalino. Salvo el ácido del estómago, que es la excepción de la regla. En el resto de nuestro cuerpo, si el ambiente es muy ácido se produce un daño celular. En la piel este proceso se llama ‘acidosis’, y tiene como resultado la disminución del colágeno y la elastina, las fibras que forman el suave esqueleto de la misma, y el envejecimiento cutáneo prematuro.

También causa la ‘desmineralización’; es decir, los minerales esenciales, incluyendo el calcio, son sacados de los tejidos para ayudar a equilibrar el PH de la sangre. Esto puede hacer que la piel se seque y se rompa.

Receta SPF: come más vegetales porque son alcalinos, de cinco a diez porciones al día.

El alga nori del sushi se encuentra entre los alimentos más alcalinos. También lo son el brócoli, la col, la coliflor, el apio, las judías verdes, el pepino, las berenjenas, la calabaza... © Cordon Press
El alga nori del sushi se encuentra entre los alimentos más alcalinos. También lo son el brócoli, la col, la coliflor, el apio, las judías verdes, el pepino, las berenjenas, la calabaza… © Cordon Press

VITAMINA E
El desactivador de los rayos ultravioleta. El daño solar es causado por el fotoenvejecimiento, la acción de la luz UV en la piel. La reacción química resultante produce compuestos volátiles llamados especies reactivas de oxígeno (ERO), también conocidos como radicales libres. Estos atacan las células sanas, causando que la piel se hunda y salgan arrugas. La mejor defensa contra los radicales libres son los antioxidantes. El más famoso es la vitamina E, un popular ingrediente en cremas y sueros de alta gama. Algunas personas también la toman como complemento alimenticio, pero avisamos: se ha demostrado que una dosis demasiado alta es prooxidante y puede dañar la piel. 

Receta SPF: come aceitunas y germen de trigo integral en pan y copos de cereales.

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GLUCOSAMINA
Para después del bronceado. El ácido hialurónico (AH) es un ingrediente que encontraremos en las más rompedoras e innovadoras cremas antiedad. Es hidrófilo, por lo que atrae el agua a la piel, rellenándola y haciendo que parezca más joven. También previene el daño a los tejidos y se encuentra de forma natural en el colágeno y la elastina. Bajos niveles de AH están asociados con el envejecimiento cutáneo. El AH está hecho de sulfato de glucosamina, pero no puedes comer glucosamina a no ser que quieras mascar cartílago de carne. En su lugar, puedes comer de lo que está hecho. Es decir: glucosa (azúcar) y un aminoácido llamado glutamina. También necesitas un buen suministro de azufre y magnesio para crear el AH.

Receta SPF: come vegetales verdes para un aporte de magnesio; perejil fresco y espinaca para la glutamina y brócoli para el azufre. Para obtener sulfato de glucosamina opta por las pastillas.

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OMEGA 3
El antideshidratador. Todos sabemos que las grasas del Omega 3 son buenas para el cerebro –aumentan el periodo de concentración en los niños–, pero también son un arma fundamental contra el envejecimiento solar prematuro. La razón es que la capa superior de tu piel está hecha parcialmente de grasas esenciales de Omega 3. No podemos fabricarlas, por tanto, debemos obtenerlas de los alimentos. Estas grasas otorgan una capa waterproof que sella la hidratación en la piel, rellenándola y dándole una apariencia juvenil. En verano, estamos todo el rato en el agua; entonces, ¿por qué necesitamos también Omega 3? El calor del sol deshidrata –súmale el salitre o el cloro– y deja la piel seca. 

Receta SPF: come pescado azul (salmón, caballa, atún) tres veces a la semana, avellanas sin sal y semillas.

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BONUS TRACK: MUCHO MÁS QUE AGUA
¡No te olvides de ella! Suena obvio, pero para evitar la sequedad, el efecto del envejecimiento solar, tienes que prevenir la deshidratación. Si odias el agua, los estudios han demostrado que las bebidas sin cafeína son igual de efectivas. Prueba los tés de hierbas bajos en azúcar o los zumos de frutas, bien diluidas.

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