Adiós a la duquesa pop

Con la muerte de Cayetana la duquesa de Alba perdemos a una figura irrepetible de nuestra historia

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“Pienso seguir viviendo aunque sea para ver la cara de susto de mis hijos cuando les digo: ‘Os pienso enterrar a todos’. Me divierte mucho esa expresión”, confesaba la duquesa de Alba durante la presentación en 2011 de su libro de memorias Yo, Cayetana. Lo decía con ese sentido del humor tan suyo que algunos, dados sus problemas de salud en sus últimos años, confundieron injustamente con parodia. Y es que nada en la existencia de esta figura irrepetible fue una broma, aunque muchos se empeñaran en retratarla como tal. Todo lo contrario. Si algo se tomó en serio Cayetana Fitz-James Stuart fue vivir su vida.

Independiente, moderna, aristócrata, querida, odiada, rebelde, divertida, autoritaria… Todos estos son solo unos pocos de los miles de adjetivos que podrían usarse ahora para definir a esta mujer que con 88 años nos ha dicho adiós para siempre en su Sevilla querida. Rodeada de los suyos, que la acompañaron hasta el último momento en el Palacio de Dueñas, su desaparición nos deja huérfanos de un personaje icónico que, le pese a quien le pese, fue una de las grandes protagonistas de nuestra historia, tanto la que se escribe con minúscula, como la que se escribe con mayúscula.

A la espera de que alguien de su dinastía se atreva a ocupar su lugar, algo para lo que se necesitará mucho más que heredar un puñado de títulos nobiliarios, en Grazia hemos querido recordar a la ‘duquesa pop’ a través de algunas de las miles de imágenes que documentaron su vida. Imposible hacerle justicia con este puñado de fotografías, lo sabemos. ¿Pero acaso alguien podría? Ya lo decía ella: “Se han escrito tantas cosas de mí y sin embargo, se sabe tan poco. Solo os habéis enterado de lo que me ha dado la gana”. Olé, duquesa.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Su nombre era María del Rosario Cayetana Paloma Alfonsa Victoria Eugenia Fernanda Teresa Francisca de Paula Lourdes Antonia Josefa Fausta Rita Castor Dorotea Santa Esperanza Fitz-James Stuart y de Silva Falcó y Gurtubay, pero ella siempre prefirió que la llamasen simplemente Cayetana. Por eso no es casualidad que el título elegido para sus memorias fuera un escueto Yo, Cayetana.

    Publicada en 2011, esta autobiografía, que seguro volveremos a ver ahora en la lista de los libros más vendidos, incluia diversas perlas de la duquesa: “No ha habido un solo hombre de los que me han interesado que se me haya resistido. A veces, alguien se ha atrevido a sugerirme que mi éxito se debe a que soy la duquesa de Alba, pero yo jamás he tenido dudas de que ha sido porque soy una persona especial”.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Cayetana llevaba toda su vida sometida a los pros y los contras de ser vista como un fenómeno de masas. Para muestra, esta fotografía tomada el día de su boda con Luis Martínez de Irujo el 12 de octubre de 1947. En los alrededores de la Catedral de Sevilla se reunieron 100.000 personas con la idea de no perderse los detalles de un enlace que el periódico francés Liberation calificó como “la boda más cara del mundo” (20 millones de pesetas de la época costó).

    “Papá se encargó que entre los pobres de Sevilla se repartiera comida y dinero. Vales de comidas económicas para un millar de personas, y todas las parejas que se casaron en Sevilla el mismo día que Luis y yo recibieron cinco mil pesetas de regalo, que en aquellos tiempos no estaba mal”, recordaba la duquesa en su biografía. Normal que acudiera tanto público.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Cayetana tenía 21 años cuando su padre, Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó, XVII duque de Alba, la llevó del brazo hasta el altar de la Catedral de Sevilla. Era hija única, por eso a la muerte de su progenitor en 1953, ella se convirtió en la XVIII duquesa de Alba.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Cayetana estuvo casada con Luis Martínez de Irujo hasta la muerte de éste en 1972. Con él tuvo a sus seis hijos: Carlos, Alfonso, Jacobo, Fernando, Cayetano y Eugenia.

    Ella misma ha reconocido varias veces que los dos últimos son “su debilidad”, y quizás por ello también los que más disgustos le han dado. Cayetano por haber tenido una relación con Mar Flores (“uno de los episodios más desagradables que han sucedido en la Casa de Alba”, llegó a decir) y Eugenia por divorciarse de Francisco Rivera, su “nuero” favorito.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Lejos de recluirse en casa tras quedarse viuda, como habrían hecho muchas por miedo a escandalizar a su entorno, Cayetana prefirió seguir adelante y disfrutar de una vida que todavía tenía mucho que ofrecerle (como por ejemplo, una segunda boda con el intelectual Jesús Aguirre en 1978). En este adelantado comportamiento tuvieron mucho que ver la multitud de viajes que había hecho durante su infancia y adolescencia.

    Y es que junto a sus padres, de niña visitó Inglaterra, Italia y Egipto. Durante la Guerra Civil se exilió y  estudió en Londres, donde compartía juegos con la reina Isabel II, y antes de casarse hizo lo propio en París. Fruto de todo ello es su esmerada educación, hablaba con fluidez cinco idiomas: castellano, inglés, francés, alemán e italiano. Y si los idiomas no te abren la mente… ¿qué lo va a hacer?

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Entre la multitud de inquietudes culturales de Cayetana siempre estuvo la hípica, pasión que supo inculcar en su descendencia. Su hijo Cayetano, de hecho, compitió en los Juegos Olimpicos de Barcelona”92 en esta disciplina, consiguiendo el cuarto puesto en Saltos por equipos. Pero mucho antes de que él subiera a un caballo por primera vez, Cayetana ya destacaba como amazona, tal y como demuestra esta fotografía tomada en 1961 durante una corrida goyesca.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    El arte fue siempre otra de sus grandes pasiones, normal cuando perteneces a la Casa de Alba, una de las familias con más historia en lo que a mecenazgo se refiere. Por eso el legado artístico familiar no tiene nada que envidiar al de muchas de las más famosas pinacotecas del mundo. Una parte importante de este patrimonio pudo verse hace unos años en una exposición en el Palacio de Cibeles de Madrid en la que se podían admirar importantes obras de genios como Goya, Tiziano o Fra Angelico. Aunque en esta foto, tomada en 1961, Cayetana quiso retratarse con sus adquisiciones de arte vanguardista. ¿Una manera de mostrar su interés por ser una mujer adelantada a su tiempo?.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Claro que si hay una disciplina artística que siempre permanecerá unida a la figura de Cayetana es el baile, concretamente, el flamenco. Enamorada del sur y su cultura, la duquesa siempre ha sido una gran defensora y practicante de este tesoro de la cultura española.

    “Aparte de la celebración familiar, Liria quedó oficialmente inaugurado con una fiesta que dimos en honor de Isabel Hoyos Martínez de Irujo, una sobrina nuestra”, recordaba en su libro de memorias. “Llamó mucho la atención que Pastora Imperio bailara en la inauguración. Entonces no era habitual el flamenco en esos actos. Una vez más quedó demostrado que yo era una adelantada a mi tiempo”.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Incluso en su boda con Alfonso Díez en 2011 Cayetana se atrevió a bailar descalza a la salida del enlace, que tuvo lugar el 5 de octubre en el Palacio de Dueñas. Los padrinos del enlace fueron su primogénito Carlos, duque de Huéscar, y su inseparable amiga Carmen Tello.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Más comedida, al menos en público, estuvo durante la boda de su hija Eugenia con Fran Rivera, hijo mayor de otro gran icono pop de nuestro siglo, Carmina Ordóñez. El enlace tuvo lugar el 23 de octubre de 1998 ante 1.400 invitados que tuvieron el privilegio de asistir al primer matrimonio entre un torero y una aristócrata. La pareja se divorció de mutuo acuerdo en marzo de 2002, y en 2014, Francisco obtuvo la nulidad eclesiástica.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Alfonso Díez se convirtió en el tercer marido de la duquesa a pesar de la presión social y familiar debido a que muchos creían que al funcionario, 24 años más joven que ella, solo le movía el interés.

    A Alfonso lo conoció a través de su anterior marido, Jesús Aguirre, que falleció en 2001 por culpa de un cáncer de laringe. Fue en 2008 cuando surgieron los primeros rumores sobre esta relación que los protagonistas confirmaron en 2010.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Como ocurrió en su primera boda en Sevilla en 1947, cuando la duquesa se casó con Alfonso también fueron miles los sevillanos que se acercaron al lugar para ver de cerca a esta mujer icono que fue aclamada como si una estrella del pop se tratara.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Precisamente por esa fiebre que despertaba en el pueblo (es verdad que no en todos, ya que por su faceta de terrateniente también fue una de las figuras más criticadas por las clases desfavorecidas) no es ninguna exageración esto de hablar de Cayetana como “la duquesa pop”.

    ¿Un ejemplo? Ver cómo la aclamaban en la alfombra roja aquellos curiosos que se acercaron hace un año a la boda de María Colonques, heredera del imperio Porcelanosa. Un enlace al que la duquesa acudió como invitada de honor.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    ¿Y qué hacen los iconos del pop? Pues dejarse retratar con sus contemporáneos siempre que hay ocasión. Aquí vemos a la duquesa junto a su amigo Tom Cruise en 2011, durante el estreno en Madrid de Misión Imposible: Protocolo fantasma.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Y decimos bien lo de amiga porque Cayetana ya había coincidido anteriormente con Cruise. La primera vez, durante el estreno mundial en Sevilla de la película Noche y día, en la que también participaba Cameron Díaz.

    De aquel encuentro improbable nos quedará para la posteridad esta fotografía, que solo es una de las muchas extrañas instantáneas en las que la duquesa aparece acompañada de gente mundialmente famosa.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Entre nuestras favoritas, sin duda, esta en la que la vemos con Jacqueline Kennedy, ataviadas con mantilla, mientras asistían a una corrida de toros en Sevilla. La imagen fue captada en 1966 cuando Jacqueline acudió un caluroso mes de abril a la ciudad, como invitada estrella de un baile de debutantes. Cayetana fue su anfitriona durante la visita, una de las primeras oficiales que hizo tras el asesinato de JFK en 1963.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    De sus encuentros nacionales nos quedamos sin embargo con esta extraña instantánea junto a Lina Morgan durante los premios Garbanzo de plata en 2011. Ha sido difícil elegir, porque creemos que la única persona famosa que no se hizo una foto con Cayetana ha sido Pablo Iglesias. ¿Cómo habría sido ese encuentro y esa conversación? Nunca lo sabremos…

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Cuenta la leyenda que ante un hipotético encuentro, la reina Isabel II de Inglaterra hubiera tenido que hacer la reverencia a la duquesa de Alba. ¿El motivo? Que era Cayetana, 18 veces Grande de España, la que contaba con más títulos nobiliarios: 6 ducados, 20 condados, 19 marquesados…

    Lo cierto es que según el protocolo esto no es así, pero por desgracia nunca hemos visto en público cómo se comportaban ambas cuando se veían. De hecho, lo más cercano ha sido esta instantánea junto a Camilla Parker, con la que ha coincidido en varios actos benéficos y recepciones.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Y es que a pesar de su afán por vivir como una más, lo cierto es que los títulos nobiliarios marcaron siempre la agenda de la duquesa, que mantenía una estrecha relación con la Familia Real española.

    Aquí la vemos llegando el 22 de mayo de 2004 a la boda de los entonces Príncipes de Asturias, Don Felipe y Doña Letizia. Le acompañó su hijo Alfonso, duque de Aliaga.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Como te decíamos, con la reina Isabel II nunca se dejó fotografíar, pero sí varias veces con la Reina Sofía. Aquí las vemos en la presentación de la exposición El legado de la Casa de Alba posando frente al cuadro La duquesa de Alba de Blanco.

    Tú a tus amigas les enseñas tus antepasados en fotos que subes a Instagram aprovechando el #ThrowBackThursday, ella lo hacía enseñando obras pintadas por Goya. En eso consiste ser duquesa de Alba.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Pero no podemos negar que era en los actos populares, a los que acudía como público, donde Cayetana se sentía realmente feliz. En el teatro, en el tenis, en desfiles, en conciertos y por supuesto, en los toros, la duquesa siempre mostro su cara más alegre y dicharachera.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    A los viajes tampoco quiso renunciar, por mucho que por sus condiciones de salud en los últimos años sus médicos le recomendaban que no lo hiciera. Desde que se casó con Alfonso, ciudades como París, Roma o Estambul fueron el destino de algunas de sus escapadas.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Donde nunca faltó fue a sus retiros veraniegos en Ibiza, capricho que le valió una de sus últimas peleas con la familia, que se negaba a que la duquesa viajara hasta allí este verano por su delicado estado de salud. En las Islas Pitiusas, Cayetana daba rienda a ese espíritu hippie del que siempre que podía hacía gala rodeada en todo momento de sus hijos, nietos y amigas, que la ayudaban tanto a bañarse como a pasear por la playa con divertidos estilismos.

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    Cayetana de Alba, la duquesa pop

    Precisamente con esta fotografía, tomada en Ibiza, es como queremos decir adiós a Cayetana Fizt-James Stuart, pese a quien le pese, una figura irrepetible.

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