Entrar en la tienda-cafetería de Caelum, en pleno barrio Gótico de Barcelona, es como hacerlo en el paraíso de los amantes del dulce, pues sus meriendas se basan en las delicias reposteras de más de media docena de conventos y monasterios de toda España.

Una docena de tés nos esperan, así como diferentes chocolates a la taza y café, para los clásicos.

Desde 20 €.

Es como estar en pleno barrio de South Kensington, y no en el Paseo de la Castellana. Allí, Tatel ofrece un Afternoon Tea de inspiración británico en el que no faltan scones con mermeladas, cremas y nata, mini pasteles y los clásicos sándwiches.

Los amantes del té tendrán que elegir entre una docena de variedades de la firma Tekoe y no faltará la copa de champán o el cóctel para los más atrevidos. Si se hace a final de la tarde, no se cena.

Desde 22 €.

No hay momento del día en el que no apetezca sentarse en una de las mesas del Salón de Té Vailima, a un paso de la Puerta de Alcalá. Claro que, sin desmerecer sus brunch, es a la hora de la merienda cuando más más ganas entran de agarrarse a una rica taza de alguna de sus muchas infusiones, acompañada de repostería casera, tartas o alguno de sus macarons.

El Té Completo, que es como se llama su merienda, con varias opciones, a partir de 17,50 €.

Mitad cafetería, mitad bazar, el concepto de Matina es bastante original, pues se han especializado en almuerzos ligeros y meriendas dulces y saladas al tiempo que venden repostería eco, muebles y objetos antiguos, prendas de ropa o arte.

Un buen café, acompañado de alguna de sus tartas artesanales (por ejemplo, la de yogur y frutos rojos) o sus bollos de canela y cardamomo, es imprescindible.

La repostería tradicional inglesa tiene un hueco preferente en Kikarea, donde las tartas (especialmente la de zanahoria) se acompañan de una amplia carta con té y cafés de calidad.

Espacio coqueto y bonito donde probar o encargar tartas y cupcakes, un scone con crema o algo salado… y donde se puede aprender inglés, pues acogen también actividades donde solo se debe hablar en ese idioma.

Inspirados en los Afternoon Tea de los salones londinenses, la cafetería principal del hotel Majestic de Barcelona crea cada semestre una carta de meriendas en las que no faltan bocados dulces y salados, té, una copa de champán… y los éclairs más originales.

Hay que elegir entre cinco meriendas, cada una con un dulce francés inspirado en las colecciones de Bulgari, Jimmy Choo, Salvatore Ferragamo, Rosa Clarà o Brunello Cucinelli.

A partir de 16 €.

¿Tostada de Nutella con fresas y plátano? ¿Mejor de pera, queso Philadelphia, miel y sésamo? Son dos de las muchas opciones de tostada, que se añaden a las tartas caseras, tortitas caseras, croissants… de la carta de desayunos y meriendas de una de las cafeterías más bonitas de Valencia.

Libre de grasas saturadas en sus recetas, lo acogedor de los locales de La más bonita hace que la merienda se vaya alargando y haya que acabar con un cóctel o un smoothie.