Comuniones 3.0 (o de cómo Pinterest las cambió para siempre)

En las comuniones de los noventa solo nos faltaba el novio al lado para completar la mini-boda. Hoy, como esos enlaces, el evento también se ha actualizado.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone

Hace un año mi prima tomó su primera comunión. Un feliz momento como otro cualquiera para ponerse nostálgica y recordar tiempos mozos. ¿Por qué la madre de la criatura no había organizado un espectacular banquete, invitado a cientos de familiares a los que no veíamos desde hacía siglos y gastado una fortuna en el vestido de su hija y en el suyo propio?

Ahí me di cuenta de que, al igual que las bodas y los bautizos, las comuniones habían sido poseídas por el espíritu Pinterest, adaptándose a los nuevos tiempos. Y menos mal. No diré que no disfruté de mi ‘gran día’ (no soporto que la sociedad nos inculqué desde niñas que las bodas y las comuniones son lo más importante que pasará en nuestras vidas). Sin embargo, me alegré de que en la era de los millennials, una comunión no sea más que eso. Una celebración. Ni más ni menos. (Respetando, por supuesto, lo que este acto implica para los creyentes. No estamos hablando de eso).

Así pues, he aquí las siete diferencias que encontré entre mi primera y última comunión, celebrada en 1993 no hagáis cuentas por favor, y la de mi prima, en pleno siglo XXI.

Como las bodas, las comuniones han sido tomadas por el espíritu Pinterest. © Rubio kids

1. El vestido (ya no se pasa entre hermanas)

Como la pequeña de la familia, lucí el mismo diseño que mi hermana mayor. Claro, ríete tú de los arreglos que tuvieron que hacerle. Llévalo a la tintorería para que la señora de Neutrex Futura lo dejé más blanco que el Polo Norte, coge el bajo porque, maravillas de la vida, eres más bajita que tu sister a su edad… ¡Error! Ahora cada niña elige su vestido.

Y se quedan más anchas que largas. ¡Di que sí!

Normal. Si ya desde pequeñas dominan el arte del shopping mejor que Carrie Bradshaw, ¿por qué hacerles llevar un vestido que no les gusta y, además, está pasadísimo de moda?

Tanto para ellas como para ellos, los códigos se han relajado. © Rubio kids

2. Mini moda low cost

En los 90, pocas eran las tiendas que ofrecían vestidos de comunión. Y las que lo hacían cobraban el metro de tela al precio del metro cuadrado de un piso en Madrid. Vaya, que o tus padres habían ahorrado o tenían que pedir un crédito para vestirte de princesita.

Sí, reina, tu comunión ha costado un riñón.

A día de hoy, menos mal, la oferta es más amplia que una bata de cola. Y los diseños han dejado de ser confeccionados como si fueras a posar para Velázquez, como extra  en Las meninas. Gracias industria textil. Encontrar un vestido ‘cuqui’ a un precio razonable es posible.

3. Adiós banquete, adiós.

Puedo prometer y prometo, que la comida por mi comunión se realizó en el salón de un hotel. ¿Cómo te quedas? Sí, sí. Mesas redondas con adornos florales llenas de familiares y amigos, me acompañaron en la celebración. Vaya, que no sabía si estaba en mi comunión o en una reunión de la ONU con aperitivos.

Y lo peor de todo es que no pusieron espaguetis, con lo que me gustan.

Un menú elegido previamente por mis padres se encargó semanas antes. Vaya, igualico que una boda. Si os soy sincera, no me acuerdo de lo que comí. Pero unas pizzas no hubieran sido una mala opción. Por eso, cuando la madre de mi prima nos comunicó que nos invitarían a una comida informal en un restaurante, me pareció lo más. Simple y sencillo (y mucho más barato). Días más tarde, la niña se reunió con sus amigos una tarde para ir al McDonald’s y jugar ‘en las bolas’. ¡Bendito siglo XXI!

Y si decides hacer una merendola algo más formal (rollo boda, aceptamos pulpo como animal de compañía), ahora organizan cosas tan cuquis como esta:

4. Nada de tarta XXL

Con nueve años, servidora se levantó en pleno banquete, cogió una espada que le dio un camarero y cortó un trozo de tarta. No estoy orgullosa de ello, pero lo hice.

Esto hubiese sido infinitamente más divertido para mi mini-yo de nueve años.

¿En serio no tenía edad para conducir ni beber ni fumar, pero sí para manejar una espada?

Mi prima, por suerte, se comió un helado. Aunque si optas por tartas, ahora las hacen de chucherías. Nada que ver.

5. Fotos de estudio (normales)

Hay gente que estudia Arte Dramático y otros que hicimos nuestros primeros pinitos interpretativos frente a la cámara de un iluminado. Exacto. En la década de los 90, los estudios fotográficos dedicados a las comuniones daban más miedo que el museo de cera de Benidorm.

Es una Comunión, no un editorial para Vogue.

Cuando llegué allí, viví mi primera sesión de fotos. Que si mira para un lado y sonríe… pero pon cara de niña buena. (¿De qué la voy a poner si tengo nueve años, listillo?) Que si ahora siéntate en este banco y baja la mirada mientras cruzas las manos. Que si luego mira por una ventana (falsa, claro está)  y pon cara de niña buena, otra vez.

Las instantáneas de mi prima nada tienen que ver con las mías. Vale que también son de estudio y están muy cuidadas. Pero no parecen las típicas fotos que aparecen luego en los marcos de fotos que están en venta. Las mías sí. Lo siento, mamá.

El reportatge de comunió mes especial q he fet fins ara… el de la Berta….

Una publicación compartida de Sara Lagunas (@sara_lagunas) el

6. Regalos analógicos vs digitales

Una mochila de Hello Kitty, un mega estuche con rotuladores, lápices, gomas, tijeras…, un globo terráqueo (verídico) y una muñeca de porcelana que escondí en lo alto de un armario son los presentes (qué gran palabra) que quedaron grabados en mi memoria. Ah, bueno, esperad. Que también me regalaron una caja que contenía unos cubiertos de plata.

Muy fuerte Pumba, ¡una cubertería con nueve años!

Cierto que algunos me fueron útiles, pero otro muchos acabaron en la vitrina en la que mi madre guarda todo aquello que yo tiraría. Y sí, la mía (un beso desde aquí, Paqui) conserva aquel estuche que alberga un cuchillo, un tenedor y una cuchara.

Si al menos hubiesen cobrado vida como en ‘La Bella y La Bestia’…

Por el contrario, mi prima recibió un iPad, una videoconsola, muñecas (de las que no dan miedo), algún libro y dinero. ¿Puedo hacer la comunión otra vez, por favor?

7. Nada de recordatorios

Los recordatorios, para las que no lo sepáis, eran una especie de tarjetas en las que venía impreso tu nombre y la fecha de tu primera comunión, junto a un dibujo ‘cuqui’ (tan ‘cuqui’ como la muñeca de porcelana del punto anterior) de un angelito o algo similar. Normalmente las repartías entre TODOS tus compañeros de clase para que tuvieran un recuerdo, de ahí el nombre, de tu fiesta.

Tanto como ‘amazing’ no sé yo…

Ahora, solo algunas madres deciden hacer recordatorios para repartir entre los familiares. A los amigos se les invita a la comunión y si no, ¿para qué darles un recordatorio? Sería como darle una invitación de boda a alguien a quien no has invitado.

Si quieres tener un detalle, ahora se reparten souvenirs tan guays como estos (o estos):

Galletas de Comunión !! …#comuniones2017 #comunion #cookies #madrid #galletascomunión cortadores de @canelaencasa

Una publicación compartida de Dechoco (@dechoco.es) el

¿Moraleja? Mi comunión se ha quedado más obsoleta que los sujetadores con tirantes transparentes. Y menos mal.

  • Y, además: 15 ideas para vestir en un bautizo:
  • © Getty Images / Mondadori Photo

    Bautizos y comuniones: 15 ideas para invitadas

    El bautizo y la comunión son eventos de carácter semiformal que suelen celebrarse de día, así que la clave es buscar looks con un toque chic. 

    ¿Por ejemplo? Apostar por colores pastel que dulcifican el conjunto. Complétalos con accesorios en un metalizado suave, como hace Perminova en esta imagen.

  • © Getty Images / Mondadori Photo

    Bautizos y comuniones: 15 ideas para invitadas

    Puedes jugar con estampados que no sean demasiado llamativos o con zapatos de color que aporten una nota de alegría.

  • © Getty Images / Mondadori Photo

    Bautizos y comuniones: 15 ideas para invitadas

    El caracter más informal te permite incorporar prendas como el crop top: por ejemplo en un conjunto con falda.

  • © Getty Images / Mondadori Photo

    Bautizos y comuniones: 15 ideas para invitadas

    Puedes rebajar la formalidad de una falda metalizada combinándola con una simple camiseta (de algodón o de seda).

    ¿Y en los pies? Unas sandalias de tacón ancho.

  • © Getty Images / Mondadori Photo

    Bautizos y comuniones: 15 ideas para invitadas

    Las blusas de seda o los pantalones tipo pijama son un sí para estas celebraciones.

  • © Getty Images / Mondadori Photo

    Bautizos y comuniones: 15 ideas para invitadas

    Si el look lady no es lo tuyo, aporta personalidad al conjunto con una perfecto de cuero y un moño muy informal (recogiendo solo la parte delantera de la melena).

  • © Getty Images / Mondadori Photo

    Bautizos y comuniones: 15 ideas para invitadas

    No hace falta invertir en un total look: puedes aprovechar ese pantalón de fondo de armario y simplemente combinarlo con un suéter.

    Remata el look con sandalias metalizadas, bolso de mano… ¡y listo!

  • © Getty Images / Mondadori Photo

    Bautizos y comuniones: 15 ideas para invitadas

    Un pantalón corto de pinzas puede funcionar si lo combinas con un blazer.

  • © Getty Images / Mondadori Photo

    Bautizos y comuniones: 15 ideas para invitadas

    Busca vestidos veraniegos a los que puedas dar uso después, durante toda la temporada: para salir a cenar, para una tarde de compras combinado con sneakers… 

  • © Getty Images / Mondadori Photo

    Bautizos y comuniones: 15 ideas para invitadas

    En este sentido, una de las inversiones más inteligentes será un vestido camisero.

  • © Getty Images / Mondadori Photo

    Bautizos y comuniones: 15 ideas para invitadas

    ¿Y si hace frío? Simplemente llévalo sobre un suéter de cuello vuelto, como hace Candela en esta imagen.

  • © Getty Images / Mondadori Photo

    Bautizos y comuniones: 15 ideas para invitadas

    Un jersey un poquito más especial puede funcionar muy bien para una comunión, y la prueba de ello la tiene Olivia Palermo.

  • © Getty Images / Mondadori Photo

    Bautizos y comuniones: 15 ideas para invitadas

    La falda no debería ser muy corta, pero si optas por una por encima de la rodilla, llévala con una parte de arriba más discreta: una blusa de seda, una camisa tipo pijama, una americana…

  • © Getty Images / Mondadori Photo

    Bautizos y comuniones: 15 ideas para invitadas

    Los mini estampados son un SÍ.

  • © Getty Images / Mondadori Photo

    Bautizos y comuniones: 15 ideas para invitadas

    Al igual que los monos, una de las prendas más sencillas para acertar en este tipo de celebraciones.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone
Etiquetas:

Lo que debes saber YA

Grazia Tv

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone

¿Alguna vez has tenido que salir despavorida en mitad de la noche y te has arrepentido hasta la saciedad de haberte ido a la cama sin desmaquillar? Tranquila, a todas nos ha pasado. Eso sí, que se vuelva a repetir ya es suspenso de por vida en la era influencer. Dormir con estilo no solo es necesario para sentirte bien contigo misma (y evitar sustos), sino también vital para despertar radiante y lista para comerte el mundo.

via GIPHY

Empecemos con lo más importante: dormir con estilo. Olvídate de esos pantalones viejos del gimnasio y la camiseta de tu ex para rendirte en los brazos de Morfeo. Tu reposo también merece algo especial. Está comprobado que quien se acuesta sintiéndose preciosa, descansará más y mejor. Si bien no necesitas un armario repleto de pijamas de seda y camisones de encaje, tener alguna opción que, además de cómoda, tenga un diseño digno para acompañarte en tus horas de sueño, será más que suficiente.

Para los días de diario, te recomendamos que elijas pijamas en colores neutros y telas suaves que, además de cumplir con su función de sleepwear, te ayuden a conciliar el sueño con mayor facilidad y mejorar la calidad de tu descanso.

Los de la marca española TCN tienen una excelente calidad y, según afirman, se esmeran muchísimo para que la experiencia de llevarlo sea excepcional. Para lograr su cometido, el equipo de diseño de TCN elabora estructuras holgadas y el equipo de producto selecciona los mejores proveedores de telas y materiales para que lograr un pijama femenino que te haga flotar.

 

Desmaquillarte y practicar una rutina de belleza para cuidar tu pelo y tu piel también es un paso indispensable para dormir bien. Además, por la noche es cuando las células se regeneran y tu rostro absorbe mejor los tratamientos.

via GIPHY

Para desmaquillarte te recomendamos los productos de la línea Take the Day Off de Clinique; remueven el maquillaje en minutos. Después de limpiar tu piel, continúa con un tónico, suero y crema de acuerdo a tus necesidades. Recuerda siempre que por cada día que no te desmaquilles, ¡envejeces siete!

Resultado de imagen para take the day off de clinique

Para que tu pelo crezca más rápido y se mantenga sano, aplica un aceite para el pelo y  haz una trenza antes de dormirte, así evitarás que se maltrate con el roce de la almohada. ¡Nos encanta el de Moroccan Oil!

 

Resultado de imagen para moroccan oil aceiteLa aromaterapia te permitirá relajarte y dormir con una sensación de bienestar, escoge tu aroma favorito y usa un ambientador para que tu habitación tenga un olor especial que te permita tener dulces sueños.

Foto: Grosby Group / Cortesía

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone

La rutina perfecta para un descanso de película

Desfiles

Desfiles

Síguenos en:

Follow Me on Pinterest
boton de instagram