Balenciaga y Bunny Mellon: la historia de una amistad convertida en exposición

Esto es lo que podrás ver en la muestra que inaugura el 27 de mayo el Museo Cristóbal Balenciaga de Getaria.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone

Hoy, el maestro Hubert de Givenchy está muy cerca. Concretamente en Getaria, una de las villas más bellas y emblemáticas de la región de San Sebastián. Y está allí por una razón: el Museo Cristóbal Balenciaga presenta una nueva exposición dedicada al modisto en el año en que se celebra el centenario de la apertura de su primer atelier en la ciudad; justo al mismo tiempo en el que el Victoria & Albert de Londres da el pistoletazo de salida a ‘Balenciaga: Shaping Fashion’, la primera gran exhibición en el país sobre el trabajo del artista español.

Rachel L. Mellon Collection es el nombre de la muestra de Guetaria, de producción propia y dedicada por entero a la colección textil y documental formada a partir de las obras de Mrs. Mellon, una de las mejores clientas (y amigas) del modisto Balenciaga. Y Givenchy, como no podía ser de otra manera, es comisario, director y artífice de una exposición que casi podríamos calificar como milagro.

Bunny Mellon, con blusa de Balenciaga, cuidando de su jardín. © Henri Cartier-Bresson / Magnum Photos

Escucharle a él y a los comisarios asociados contar la historia del origen de este proyecto, y en particular la de su protagonista, Bunny Mellon (así es como se conocía a Rachel Lowe Lambert Mellon), es todo un viaje repleto de recuerdos y anécdotas impredecibles basadas en la pasión por la moda, la jardinería y el glamour. Y no queremos que te lo pierdas. Así que, además de invitarte a acercarte a Getaria a partir del próximo 27 de mayo (y hasta el 25 de enero de 2018) para verlo todo con tus propios ojos… te lo contamos aquí.

Rachel Lowe Lambert Mellon, nacida en Nueva Jersey en 1910, era una gran dama de la burguesía norteamericana del siglo XX. Filántropa, coleccionista de arte, diseñadora de jardines, amiga personal de los Kennedy y esposa del gran mecenas Paul Mellon. Pero, antes que todo eso, Bunny Mellon era heredera de la gran fortuna que su abuelo (inventor de Listerine) y su padre (presidente de Gillette) dejaron para ella.

Rachel L. Mellon en la inauguración de una muestra de arte en la National Gallery of Art en 1968. © National Gallery of Art, Washington D.C.

Con estas premisas, no es de extrañar que constituyera el arquetipo de clienta adinedara, exclusiva y sensible que todo modisto tenía en aquella época. Sin embargo, Bunny Mellon no era solo eso. Tal y como cuentan los comisarios de la exposición: “Mellon podía tener todo lo que quisiera, pero decidió vivir rodeada solo de las cosas que amaba. Tenía buen gusto e hizo del lujo puro refinamiento. Esta colección de arte habla perfectamente de la persona que la atesoraba, revela su gusto por la simplicidad y su actitud elegante ante la vida”, explican.

Y es que no nos encontramos ante una exposición cualquiera. Las 150 piezas que la componen -entre indumentaria y documentación- son originales y cuentan detalles hasta ahora desconocidos: porque Bunny Mellon ya sabía en aquel momento que estaba comprando arte y guardó todo lo que acredita la relación que mantuvo con Balenciaga. Bocetos de sus diseños, títulos que el modisto ponía a sus creaciones, indicaciones de cómo combinar las prendas, correspondencia entre ambos e incluso facturas en las que puede advertirse que algunos modelos se repetían para que la clienta pudiera tener uno en cada una de sus residencias.

Boceto de Balenciaga para Mrs. Mellon con varias muestras de tejido. © Colección Rachel L. Mellon / Museo Cristóbal Balenciaga

“Conocer a Cristóbal fue una de las alegrías de mi vida. Fue un amigo muy querido. Diseñó mi vestuario durante diez años. Comprendía el lujo y la simplicidad con una profunda sensibilidad”, revelaba Bunny Mellon antes de morir en 2014.

Hoy, la del Museo Cristóbal Balenciaga de Getaria es la mayor y más importante colección procedente de una misma benefactora, cuya orden antes de morir fue que todas las piezas que conservaba del modisto –excepto algunas que ya donó con anterioridad a otros importantes museos del mundo como el MET o el Victoria & Albert- pasaran a manos del museo español.

Tres de las piezas destacadas de Balenciaga para Bunny Mellon: (1) Abrigo de agosto de 1937, (2) Conjunto de cóctel de agosto de 1958 y (3) Conjunto de noche de febrero de 1968. © Museo Cristóbal Balenciaga

Hoy, Rachel L. Mellon Collection es una exposición que trata de contar de la historia de una amistad y utiliza la moda como instrumento para conseguirlo.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Pin on PinterestEmail this to someone

Lo que debes saber YA

Desfiles

Desfiles

Publicidad