Mamás 2.0.

Para algunas es solo un modo expresión, otras han logrado vivir de ello. Estas cuatro mujeres llenan la blogosfera de letras y fotos para hablar de cosas bellas, de moda y de su experiencia como madres.

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Por Sira Lebón.

La maternidad, lejos de intimidarlas, parece haber inyectado energía a estas cuatro mujeres que irrumpieron en Internet al tiempo que se familiarizaban con pañales, chupetes y otros tantos útiles de nuevas madres. Algunas desmitifican la maternidad, otras se centran en todo lo bello que rodea a la experiencia. Reflejar el estilo de vida de la mujer, que es mujer además de madre, también está entre sus máximas. Si tenemos en cuenta los 54 minutos de tiempo libre que le quedan a una madre trabajadora (según un dato que recoge una de estas blogueras, para un estudio reciente), la opción de dar vida a un blog y criar un hijo, a la par, es una opción cuanto menos valiente…

BEATRIZ GASPAR
Con botas de agua

“Cuando Martina nació, se me volvió a abrir el mundo. Me apetecía hacer cosas creativas y compartirlas”. Sin mayor pretensión surgió Con botas de agua, un blog de cosas bonitas, de decoración, manualidades, de pistas para disfrutar de la ciudad con niños. Beatriz Gaspar (Madrid, 1979) tiene recuerdos de una infancia dibujando, haciendo collages en una casa “con arte” y eso, inevitablemente, ha tenido algo que ver en su buen gusto. “Siempre he pensado que la creatividad nace de la sensibilidad”, dice. Apasionada de la fotografía (“es lo que más disfruto del blog”, asegura) y formada en comunicación audiovisual y en branding, Bea dejó su trabajo en prensa (joyerías Suárez) y se centró en su proyecto digital.

Beatriz Gaspar, alma detrñas de 'Con botas de agua'. © Luis Rubio
Beatriz Gaspar, alma detrás de ‘Con botas de agua’. © Luis Rubio

Lola, su segunda hija, había llegado y también la popularidad a su blog. Con botas de agua se había convertido en un nombre de referencia y Bea, en prescriptora de marcas y lugares con alma. El éxito la abrazó tan fuerte que colapsó; le resultaba imposible dedicarle tiempo a cada lector, a cada petición: “Hubo un punto de inflexión. Quité la publicidad del blog”. Y, aunque podía haber vivido de ello, se liberó y apostó por otra vía de ingresos.

Hoy, a punto de cumplir cinco años en la red, se siente en el deber de hablar de temas más sensibles. “Los lectores crecen y mis hijas, y yo”. ¿Y la maternidad? “Hasta que no la vives no te la pueden contar. Siempre he disfrutado con los niños. Mi madre cuenta que, ya desde niña, de mayor quería ser mamá”.

Su cuenta de Instagram está llena de cosas (muy, muy) bonitas. © Intagram @conbotasdeagua
Su cuenta de Instagram está llena de cosas (muy, muy) bonitas. © Intagram @conbotasdeagua

LAURA BAENA
La niña sin nombre y el Club de las malas madres

“Se ha asentado un modelo de madre tradicional nada sostenible con la realidad. Las mujeres hemos currado mucho para desarrollarnos profesionalmente y, cuando te conviertes en madre, te niegan todo”. Laura (Málaga, 1981) es creativa publicitaria. Cuando se reincorporó al trabajo tras la baja maternal, le asaltaba un sentimiento de deuda constante: “No llegaba a nada. Me sentía fatal: mala madre y mala creativa”. Así que decidió darle la vuelta a tanta frustración y abordar el tema con humor.

En el blog personal, La niña sin nombre, que había estrenado con su maternidad, compartía esos momentos de madre fatal: la que recoge tarde al niño, la que no hace la manualidad perfecta y a la que se le queman las croquetas. “Es imposible no renunciar a cosas, pero hay que luchar contra ciertas barreras, porque somos madres pero no queremos perder la identidad”. Así, su filosofía generó tanta empatía en Internet que vio la necesidad de abrir El Club de las malas madres, como un foro de debate de toda una comunidad.

El tiempo, la conciliación, cuidar de una misma y los hijos son algunos de los temas que Baena dirige hoy, y desde hace solo un año, con apoyo de quince colaboradoras. Realizan encuentros y acciones que financian con marcas amigas y con los diseños propios de su tienda. Su alegato de “otra maternidad es posible” cala hasta el papel, con un libro editado por Lunwerg. En lo personal, Laura también está de enhorabuena: otra buenahija llegó al mundo a finales de marzo…

© Luis Rubio
© Luis Rubio

ESTHER GILI
39 semanas

Esther Gili (Madrid, 1981) es partidaria de quitarle hierro a la experiencia. “¡El mundo está lleno de madres, no pasa nada!”, exclama. A través de sus ilustraciones con breves diálogos, plantea las escenas cotidianas que vive una madre novata con “N”, su hija. Con tono jocoso, su alter ego se enfrenta a los cambios físicos de un embarazo, al arsenal de cremas que acompaña a un recién nacido, se defiende en el nuevo diccionario del bebé, interpreta la metamorfosis de aquellas “sorpresas” envueltas en un pañal…

© Instagram @39semanas / Luis Rubio
© Instagram @39semanas / Luis Rubio

Esther confiesa que su hermana no la tacha de novata porque ¡ya fue primeriza con su perra! “Iba al parque a ciertas horas para que viera a sus amigos perros, la llevé a adistramiento, compré libros… Reconozco que me volví un poco loca”. Y cuando llegó la niña, sucedió lo contrario: “La maternidad es lo más natural del mundo, intento abordarla con sentido común”, dice.

Disfruta mucho de los contactos que ha establecido a través del blog, aunque la etiqueta de bloguera no la define: se reconoce como ilustradora al 100%. Sus ingresos vienen de sus trabajos para publicidad, televisión y cine, y de sus ilustraciones para libros y algún cuento. Trabajar por su cuenta es una necesidad y reconoce: “Vivo en el caos y al día. Cuando tengo mucho trabajo duermo menos, cuando tengo poco trabajo hago otras muchas cosas. El blog lo llevo con calma y siempre, antes de un post, está mi hija. En definitiva, todo esto es para ella”.

© Instagram @39semanas
© Instagram @39semanas

BELÉN CANALEJO
B a la moda

“Siempre me ha gustado hacer muchísimas cosas, en ocasiones inconexas. Ahora, todas ellas cobran sentido en B a la moda”. Belén (Pamplona, 1978) es periodista, con formación en marketing, moda, experta en producción audiovisual y en maternidad: tiene tres hijos. Ha vivido en Chicago, donde trabajó para la industria de la moda, tuvo una marca propia y montó una productora junto a su marido. Como daban servicios de contenidos online, pensó que lo ideal era tener un proyecto propio en el que experimentar y conocer todos los entresijos de un blog.

Así, en 2009, comenzó la andadura de B a la moda. Con una base de streetstyle y otros consejos de estilo de vida, Belén es un ejemplo de organización y disciplina: su blog es su trabajo. “Parece que detrás de la palabra blogger no hay más, y esto es una apuesta de gente con una carrera profesional, con objetivos y una visión de negocio”. Es muy consciente de las marcas con las que firma acuerdos porque “no me interesa caducar mañana. Quiero que mi opinión tenga credibilidad”.

© Luis Rubio / portada del libro de Belén, editado por Cúpula.
© Luis Rubio / portada del libro de Belén, editado por Cúpula.

Lleva una vida ordenada y a las 18.00 horas, el tiempo se detiene para estar con sus hijos. En ocasiones, los saca en un post o en Instagram y a Belén no le preocupa. “Me siento muy inspirada por la gente que abre su corazón y muestra momentos de su vida. Si supieras la de gente que me escribe diciendo que les ayudo y les motivo… Das y recibes. Todo se traduce en una relación entrañable, a pesar de existir una pantalla de por medio”, asegura.

© Instagram @Balamoda
© Instagram @Balamoda

Texto publicado originalmente en el número de mayo de la revista Shopping&Style.

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