Trucos para que tu vestido low cost no lo parezca

La invitada perfecta no tiene por qué gastarse un dineral (si sabe bien qué acabados, complementos y hasta colores evitar).

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Ya, lo sabemos: 235 bodas en lo que queda de año para las cuales, por supuesto, tendrás que buscar 235 vestidos (o dejémoslo en 140, teniendo en cuenta que en alguna podrás apañártelas para repetir). El gastarte un dineral por cada una de ellas para ser la más guapa del lugar no es ni de lejos una opción, así que barajas otras posibilidades que no exijan donar un riñón por la causa…

Y entonces, decides vestir low cost. ¿Algún problema? Ninguno en absoluto, siempre y cuando tengas en cuenta que, en la mayoría de los casos, las piezas que cuestan menos de 20€ llevan un cartel invisible con luces de neón y flechas que te señalan anunciando su reducido valor y ¡claro! en una boda no queremos eso (que luego tu tía lejana, la que se casa, se ofende y acaba llorando por las esquinas porque no te has puesto mona).

Aquí llegamos nosotros, ¡oh salvadores! vale, no, en formato hada madrina (más jóvenes que la de la Cenicienta, gracias) a decirte que hay algo que tienes que saber: siguiendo ciertas pautas, el low cost no tiene por qué parecerlo tanto y, siguiendo algunos consejos, tu look de 29,99€ puede ser digno de compararse con otro que lo cuatriplique en precio. Solo hay que poner un poquito de interés y bibidi babidi bu

Grazia-hada-madrina: ¿cómo conseguir que tu vestido de invitada no parezca low cost?
Grazia-hada-madrina: ¿cómo conseguir que tu vestido de invitada no parezca low cost?

1. Evita los encajes, opta por las transparencias con gasa.
Cuando el encaje no está bien trabajado, se nota a leguas y eso abaratará notablemente el aspecto (a simple vista) de tu vestido. Además, las probabilidades de que se deshilache a la primera de cambio son del 99%… En su lugar, elige las transparencias en gasa y de forma puntual para conseguir un efecto similar con un acabado mucho más aparente.

OK: un vestido con detalles en gasa a modo de transparencia dará el pego como ninguno. De Asos (rebajado a 18,99€, ¡ea!).
OK: un vestido con detalles en gasa a modo de transparencia dará el pego como ninguno. De Asos (rebajado a 18,99€, ¡ea!).

2. Mejor los bordados que los apliques.
Dan más el pego que los abalorios mal cosidos o, en el peor de los casos, pegados con cola blanca. Aunque el top con detalles joya que compraste en rebajas parezca la repera de primeras, sabes que el conjunto durará poco: se caerán al segundo uso, como mucho… En lugar de eso, opta por usar una prenda básica y lisa y levantarla luciendo joyitas en orejas, cuello y manos. ¿Qué tal unos pendientes elaborados?

Izda. ehm, NO / Dcha. Vestido largo y liso de Kling (80€) y pendientes con trío de perlas de Small Affaire.
Izda. ehm, NO / Dcha. Vestido largo y liso de Kling (80€) y pendientes con trío de perlas de Small Affaire.

PD. No, los vestidos cubiertos de lentejuelas tampoco ayudan en este caso. 

3. Procura no llevarlo arrugado…
O irá gritando al mundo que no supera los 15€ (además de parecer más un trapito de playa que tu elección perfecta para la boda de tu prima segunda por parte de padre). Mantenlo a raya con una plancha de vapor, ya que la plancha convencional puede dañar los tejidos sintéticos.

4. Opta por el negro frente al blanco o los colores crema.
El negro es como el buen corrector, que todo lo oculta (desde nuestras curvas a las imperfecciones de fábrica). Por eso, si tu vestido es low cost apuesta, cuando la ocasión lo permita, por el color favorito de toda fashionista. O, en su defecto, por tonos oscuros: azul marino, burdeos, verde esmeralda…

Ay, los daños (ópticos) del blanco... Preferimos el negro en diseños como este, de &Other Stories (45).
Ay, los daños (ópticos) del blanco… Preferimos el negro en diseños como este, de &Other Stories (45€).

5. Cámbiale el cinturón y los botones.
Esas cosas finas y esmirriadas que vienen colgando de algunos vestidos low cost son la seña barata por excelencia. Sustitúyelos por lazo comprado en mercería o un buen cinturón que tengas por casa. Créenos: cualquier cosa es mejor que eso.

Lo mismo sucede con los botones de esa americana tan aparente que has encontrado en rebajas, cambia los de plástico que vienen de fábrica por otros de cristal, nácar o acero y… voilà, americana digna de cerrar cualquier estilismo de boda.

6. No a los fruncidos.
Porque todos sabemos que son la principal seña de los vestidos de raso-que-rozan-lo-porno, ¡¿a que si?!

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“¡Mis ojos! ¡Mis ojos!”

7. Por no hablar de los acabados brillantes…

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8. Elige los colores lisos frente a los estampados.
Estos últimos corren más riesgo de parecer ‘malos’ si no están bien diseñados, sobre todo cuando intentan hacer formas elaboradas… Si aún así eres ferviente admiradora del print, opta por los que sean geométricos y sencillos, como los lunares o las rayas, y saldrás ganando por goleada.

Cuando el estampado está mal hecho puede caer en el drama de la izquierda... / Dcha. Vestido de Zara (29,95).
Cuando el estampado está mal hecho puede caer en el drama de la izquierda… / Dcha. Vestido de Zara (29,95).

9. Cíñete a tu talla.
Si te queda grande (ya, ese vestido-ganga dos tallas más grande que compraste en rebajas te ahorraría un dineral en esa maldita boda) dejará bien claro que no invertiste gran cosa en él y el asunto que nos atañe es hacer pensar al personal que sí, así que naranjitos de la China. Llévalo a arreglar y haz que se adapte perfectamente a ti.

10. ¿Y los complementos, qué?

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Seth nos va a ayudar a hacer nuestra corona. YUHU.
  • BOLSOS: no hay nada de malo en que tu bolso imite la piel, el problema es que lo haga mal porque no haya sido bien trabajado. Seguramente brillará en lugares en los que no tenía que brillar y olerá a plástico desde Villaverde Alto. Por eso, para no jugártela, opta por los bolsos de lona o, si quieres algo chiquitito, una carterita rígida metalizada o de plexiglás transparente, por ejemplo, serán una buena opción. En cualquier caso, aléjate de los diseños rebuscados con muchas florituras. Porque si el Palacio de Versalles se hubiese hecho con presupuesto bajo también hubiera quedado cutrón…
Keep it simple: cajita rígida metalizada de Parfois (19,99€).
Keep it simple: cajita rígida metalizada de Parfois (19,99€).
  • ZAPATOS: en estos casos y aunque el ante puede ser muy chungo, mejor que imiten este tejido que no la piel pues, en este segundo caso, corren el riesgo de caer en el mismo saco diabólico que los bolsos: el del plasticazo. En cuanto a modelo, decántate por el stiletto frente al pump de plataforma (cuanta menos superficie a cubrir de plástico, mejor) e intenta atenerte siempre a las líneas sencillas. De nuevo, huye de los barroquismos.
A la izquierda, un claro NO; a la derecha, zapato de salón en ante de H&M (49,99€).
A la izquierda, un claro NO; a la derecha, zapato de salón en ante de H&M (49,99€).
  • JOYAS: Una vez más, la clave está en la discreción. Apuesta por la joyería XS, cuanto más finita mejor. Esto dará un ligero toque de sofisticación y brillo, pero no pedirá a gritos la atención de cualquier persona con la que decidas comunicarte en la boda. Cuando los anillos o los collares son grandes y con mucho enredo, la apariencia de ‘baratija’ será mayor (y además será mayor superficie del dedo la que te deje verde. Y eso no lo queremos, no). Para llevar tamaños XL, hazlo con joyas en plexiglás colorido, que sean de plástico porque quieren serlo y no porque intenten aparentar otra cosa distinta.

Y además… 60 vestidos de invitada de todo tipo, precio, color y condición. 

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