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No habría paseos por Nueva York (encima ahora, que empieza la primavera y estábamos ya preparadas para morir del amor con ellos).

PD. Porque amor es dejar que tu novio salga de casa con los calcetines por encima del chandal. Que no se os olvide.

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Ni más peinetas camufladas a los paparazzi.

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Ya no sacarían dinero juntos, bien pegaditos a la pared del cajero automático.

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Ni iría Andrew a buscar a su chica a yoga, o a pilates, o a lo que sea.

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No más miradas de mucho amor (ni lookazos conjuntos de alfombra roja).

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Y esta, de cuando decidieron usar la atención de los paparazzis para mencionar los nombres de varias organizaciones benéficas.

PD. En serio, no podríamos superarlo.

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“¡Buenos días! Estábamos comiendo y hemos visto un grupo de tíos con cámaras fuera, así que hemos decidido volver a intentarlo. Nosotros no necesitamos la atención, pero estas maravillosas organizaciones sí”.

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No habría más abrazos así, a la luz de la luna (o de la farola, pero eso da igual) en Venecia.

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Ni más películas en las que compartir cartel, como pasó con Spiderman.

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Si lo dejaran, este año no les veríamos ASÍ DE GUAPOS en la gala del MET.

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Ni besándose en mitad de la calle (mientras a Emma se le engancha una hoja de periódico en el gemelo).

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Una y ooooootra vez.

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Y hasta se hacen mimos de nariz. ¡¡¡MIMOS DE NARIZ!!!

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No más selfies juntos desde lo alto del Empire State.

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Ni promociones en España…

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…en las que sacar su lado latín lover, su Antonio Banderas interior.

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Ni paseos en moto por Roma, a lo Audrey Hepburn (ese amor está más que soldado, NO LO PUEDEN DEJAR, ¿VALE?).

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Nos perderíamos sus próximas hazañas contra los paparazzis, y eso también sería un drama.

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Y ya no pasearían al perro juntos por Nueva York en carreras benéficas.

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Ni seguirían comiéndose a besos, una vez más.

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Ni mucho menos pillaríamos a Andrew intentando meter mano en el trasero de su chica.

Si lo dejan… ¡¿a quién vamos a querer ahora?! ¿Dónde irá todo nuestro amor? ¿Cómo superarlo? ¡AY…!

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