¿Por qué hay que verla?

Porque nunca nos cansaremos de la química entre Emma Stone y Ryan Gosling en pantalla. Por su música, su historia de amor, y su factura al completo: color, música, amor y sueños por cumplir. Por batir récords y ser la gran favorita para la noche del 26 de febrero.

¿Por qué hay que verla?

El matrimonio Washington-Davis hizo buenas migas sobre los escenarios, tanto que han repetido en la versión en película varios años después. Además del cariño que les tienen los académicos, cuentan con el del público.

¿Por qué hay que verla?

Porque hay historias que deben salir de la oscuridad y darse a conocer, por el medio que sea. Y sus tres actrices están sobresalientes.

¿Por qué hay que verla?

Es una biografía diferente: en el Miami chungo de los 80 y 90, un chaval descubre su homosexualidad. Historia tensa con grandes actores (Mahershala Ali y Naomie Harris optan a las estatuillas de reparto por su trabajo).

¿Por qué hay que verla?

Para darse cuenta de que la ciencia-ficción no está reñida con narrar una historia tan emotiva sobre la comunicación y lo necesarias que son las letras para las ciencias.

¿Por qué hay que verla?

Su ramillete de nominaciones en las categorías potentes deja claro que es la cinta independiente de la temporada. Además del poderoso guión de Kenneth Lonergan, cuenta también con Casey Affleck, el favorito entre los actores nominados –pese a la polémica por acoso que le persigue-. Su compañera Michelle Williams tiene papeletas para hacerse con el de actriz de reparto.

¿Por qué hay que verla?

La historia de Saroo tenía que contarse. Eso, y el trabajo de Nicole Kidman, que vuelve de nuevo a los papeles que nunca debía haber abandonado. Como recompensa, tiene ella su propia nominación a Mejor actriz de reparto.

¿Por qué hay que verla?

El trabajo de Andrew Garfield bajo la batuta de Mel Gibson se ha ganado una nominación. Además, el ingrediente que pone siempre el director en lo que a la batalla se refiere, algo que hasta sus detractores no pueden negar: pasión.

¿Por qué hay que verla?

Por ser una cinta que ha rejuvenecido el género del western. Y por sus actores: por un lado, los hermano interpretados por Chris Pine y Ben Foster. Por otro, Jeff Bridges, que sí opta al Oscar a Mejor actor de reparto.